Desde hace ya algunos años, las grandes consultoras globales, encabezadas por las “Big Four” (grupo integrado por Deloitte, PwC, EY y KPMG), se han ido preparando y reforzando de cara a la adquisición de talento humano, creativo y herramientas tecnológicas, así como agencias de branding y marketing a través de sus divisiones, áreas o plataformas digitales, enfocando la gran mayoría de sus esfuerzos de transformación al servicio y satisfacción de sus clientes en la importante tarea de afrontar los retos actuales del negocio.

Este interés de las cuatro grandes auditoras por la innovación las ha dirigido hacia un nuevo mercado, aunque el proceso de transición, lejos de haber sido fácil, ha seguido un ritmo pausado y gradual.

Renovarse o morir

La era digital es más una cuestión de supervivencia: las empresas que no consigan adaptarse a las exigencias de los tiempos actuales, eventualmente pasarán a ser historia, toda vez que serán incapaces de satisfacer las crecientes y desafiantes demandas de sus consumidores.

Si bien cada una de las “cuatro grandes” auditoras nacieron para resolver necesidades muy específicas de las empresas (como aspectos contables, auditorías, controversias legales y financieras), todas ellas supieron reconvertirse y ahora prestan servicios digitales a aquellas compañías que quieren adaptarse a las tendencias actuales.

Justo es aclarar que el cambio de paradigma que impone la revolución digital no sólo consiste en utilizar herramientas ya existentes, sino en apostar e invertir de manera importante para crear las propias y así ofrecer un abanico de soluciones personalizadas a sus clientes, tal como lo hacen ya las multicitadas “cuatro grandes” o “Big Four” de la auditoría.

Según los expertos, redirigir los pasos hacia lo digital y extender esa experiencia a sus clientes, ha sido el gran acierto de este extraordinario “Póker de Ases”.

La transformación digital aplicada a la auditoría

Podemos definir la transformación digital como la integración de la tecnología en todas las áreas de una empresa, lo que propicia cambios fundamentales en la forma en que opera y en la que proporciona servicios de valor agregado a sus clientes. Es importante tener en cuenta que dicha transformación digital no solo impacta a la tecnología, más allá de eso, es un proceso de cambio que tendrá su efecto en toda la organización.

En ese sentido, un sistema de adopción adecuado:

  • Acorta los tiempos de implantación de las herramientas.
  • Facilita el control y mantenimiento de la tecnología una vez iniciada.
  • Facilita el aprendizaje por parte del auditor.
  • Facilita la escalabilidad del sistema (al incorporar más usuarios y permitir mayor almacenamiento, entre otros).
  • Mejora la eficiencia y propicia una rápida adopción en el uso de plataformas y sistemas en la nube.

Plataformas o herramientas digitales que permitirán adecuar los procesos

Software para la planificación de recursos empresariales (ERP): favorece el control y gestión de todas las actividades de back office, tales como la producción, logística, distribución, inventario, envíos, facturas, contabilidad y recursos humanos, ofreciendo una visión global en tiempo real. El auditor tendrá al alcance toda la información de las distintas áreas de manera centralizada, permitiéndole mejorar la agilidad y calidad en la toma de decisiones.

Herramientas de gestión documental: permiten el almacenamiento, control y administración del flujo de documentos dentro de una organización en una misma plataforma digital, con el objetivo de mejorar la gestión de información, automatizar procesos y reducir tiempo, costos y espacio. Los auditores tendrán toda la información debidamente organizada y clasificada, reduciendo tiempos de búsqueda y almacenamiento.

Herramientas colaborativas: ofrecen a los usuarios la posibilidad de trabajar y comunicarse conjuntamente desde cualquier lugar, sin necesidad de compartir el mismo espacio físico, aumentando la productividad, eficiencia y calidad del trabajo. Estas herramientas incluyen hojas de cálculo, documentos de texto, presentaciones, correo electrónico, almacenamiento en la nube, gestión de equipos, plataforma de colaboración y videollamadas, principalmente.

Herramientas de productividad: a través de las cuales pueden realizarse consultas tan personalizadas como se desee y encontrar respuestas concretas y específicas, con búsquedas especializadas y filtros inteligentes, lo que simplifica el análisis de datos complejos y brinda rápido acceso a temas legales, fiscales y de contabilidad a través de contenidos correlacionados.

Ante el elevado número de leyes fiscales recientemente aprobadas en México, contar con las herramientas y soluciones que te mantengan actualizado y cubran tus necesidades en diversas áreas especializadas, facilitará tu tarea de manera exponencial.

Fuente: thomsonreutersmexico